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Afectarse de alegría

..”Así pues, la verdadera cuestión es, ésta: ¿qué, puede un cuerpo?, ¿de qué afectos sois capaces?. Vivimos en un mundo más bien desagradable, en el que no solo las personas, sino también los poderes establecidos, tienen interés en comunicarnos afectos tristes. La tristeza, los afectos tristes son todos aquellos que disminuyen nuestra potencia de obrar. Y los poderes establecidos necesitan de ellos para convertirnos en sus esclavos. El tirano, el cura, el ladrón de almas, necesitan persuadirnos de que la vida es dura y pesada. Los poderes tienen más necesidad de angustiarnos que de reprimirnos, o, como dice Virilio, de administrar y de organizar nuestros pequeños terrores íntimos”. No es fácil ser un hombre libre: huir de la peste, organizar encuentros, aumentar la capacidad de actuación, afectarse de alegría, multiplicar los efectos que expresen o desarrollen un máximo de afirmación. Convertir el cuerpo en una fuerza que no se reduzca al organismo, convertir el pensamiento en una...

Rotura

"¿Has notado, lector, la impresión de horror que producen las heladas preguntas de las personas de carácter frío? Hay en ellas algo análogo al desprendimiento de un alud, a la rotura de un mar helado." Brillantísima Charlotte Brönte en la voz de Jane Eyre. Original:  " Reader, do you know, as I do, what terror those cold people can put into the ice of their questions? How much of the fall of the avalanche is in their anger? of the breaking up of the frozen sea in their displeasure?" Tomado de  http://www.literature.org/authors/bronte-charlotte/jane-eyre/chapter-35.html

Ventanas

Nunca cerraban las cortinas antes de que la oscuridad impidiera ver, ni tampoco cerraban las ventanas, antes de que el frío fuera excesivo. ¿A santo de qué dejar el día fuera, antes de su término? Las flores aún esplendían, los pájaros gorjeaban. A menudo, al anochecer, se veía más, si no había interrupciones, si no habíaque comprar pescado, que contestar el teléfono" Entre Actos, pg 171 Virginia Woolf

Hundimiento

"Todo el día construí una vida y ahora el sol se hunde para deshacerla." Anne Sexton "La furia de las puestas de sol" http://hastadondellegalavoz.blogspot.com.ar/2014/03/anne-sexton-la-furia-de-las-puestas-de.html

Paréntesis

"Es un paréntesis, ¿no?, susurró Hans, el verano, digo. Como si el resto del año fuera el texto y el verano un comentario, una frase aparte. Sí, contestó Sophie pensativa, ¿y sabes qué dice esa frase?, dice: "no duro mucho". Es raro, dijo Hans, siento que el tiempo estuviera detenido, y a la vez me doy cuenta de lo rápido que se va. ¿Eso será quererse?, dijo ella mirándolo. Será, sonrió él. A veces, dijo Sophie, me extraña no pensar en el futuro, como si no fuera a llegar. No te preocupes, dijo Hans, el futuro tampoco piensa mucho en nosotros. ¿Pero y después?, preguntó ella, ¿cuando el verano acabe?" Andrés Neuman. El viajero del siglo, pág 408.

Juana Bignozzi. Ce triste exil, ce fier exil

En las noches felices con la gente que amo él hace sentir su ausencia, se instala en el amor que me dan, en el amor que doy, en el otoño, sí, ya sé, las hojas; dos amigas caminan por calles entrañables, hablan del amor, la vida, los hombres, se dejan envolver por la dulzura de la noche de mayo, hacen a un lado las cosas irremediables, caminan solas entre los olores, las luces de las ventanas, algún rostro obsesivo que insiste, insiste, pero ellas saben tanto sobre el amor, tanto, que pueden convertir todo en una charla brillante el hombre que desean hasta sentir frío, el verdadero amor y el aplastante domingo que hay que atravesar para que su voz sea de nuevo y todo empiece a cobrar vida. Los amigos que me aman hablan de mis ojos,  ya sé, son importantes como las hojas en otoño, pero todo cae a golpes en estos domingos para lanas tibias, hijos que no tengo, globos de colores en el parque. Entre ritos familiares se calienta al sol impura, como si hubiera encendido fuego en viernes o...

El río sin orillas - Juan José Saer

"(...) hay tantos ríos de la Plata como discursos se profieren sobre él. El fragmento de Heráclito, "No se entra dos veces en el mismo río", y aun la variante radical de uno de sus discipulos, "Nadie entra nunca en ningun rio", podria admitir para la circunstancia, una version mas adecuada: cada uno trata de entrar, infructuoso, como en un sueño, en su propio río."