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escaleras

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AN-MEI HSU Urracas Ayer mi hija me dijo que su matrimonio se viene abajo. Y ahora lo único que puede hacer es contemplar cómo se desmorona. Se tiende en un diván de psiquiatra y habla entre lágrimas de esta desgracia. Creo que seguirá ahí tendida hasta que no quede nada por caer, nada por lo que llorar. - ¡No hay ninguna alternativa!- exclamó. No se da cuenta de que, si no habla, ya está siguiendo una alternativa. Si no lo intenta, puede perder su oportunidad para siempre. Lo sé porque me educaron a la manera china: me enseñaron a no desear nada, a tragarme la desgracia de otros, a comerme mi propia amargura. ¡Y aunque enseñé a mi hija lo contrario, ella ha seguido el mismo camino! Tal vez se deba a que soy su madre y es mujer, y yo soy hija de mi madre y mujer también. Todas somos como unas escaleras, un escalón tras otro, que llevan arriba y abajo pero en la misma dirección. Sé lo que es permanecer en silencio, escuchar y observar, como si la vida fuese un sueño. Puedes cerra...

un largo camino

Cuando emprendas tu viaje a Itaca   pide que el camino sea largo,   lleno de aventuras, lleno de experiencias.   No temas a los lestrigones ni a los cíclopes   ni al colérico Poseidón,   seres tales jamás hallarás en tu camino,   si tu pensar es elevado, si selecta   es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.   Ni a los lestrigones ni a los cíclopes   ni al salvaje Poseidón encontrarás,   si no los llevas dentro de tu alma,   si no los yergue tu alma ante ti. Pide que el camino sea largo.   Que muchas sean las mañanas de verano   en que llegues -¡con qué placer y alegría!-   a puertos nunca vistos antes.   Detente en los emporios de Fenicia   y hazte con hermosas mercancías,   nácar y coral, ámbar y ébano   y toda suerte de perfumes sensuales,   cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.   Ve a muchas ciudades egipcias   a aprender, a aprender de sus sabios. Ten siempre...

Cosas comunes

Comencé en búsqueda de cosas comunes Cuánto de un árbol se dobla en el viento Comencé contando la historia sin saber el final Solía ser más oscuro, luego me volví más claro, luego me volví oscuro otra vez Algo demasiado grande para ser visto estaba pasando por encima mío Bueno, parecía un caso rutinario al principio Con la muerte de la sombra vino la claridad del verso Pero la más oscura noche, en verdad, todavía enceguece y trabajo mi ser hasta estar exhausto. Terminé en búsqueda de cosas comunes Como ¿cómo puede ser posible una ola? Empecé a correr, y el concreto se convirtió en arena Empecé a correr y las cosas no resultaron como planeadas En caso que las cosas vayan pobremente y no regrese Recuerda las cosas buenas que he hecho En caso que las cosas vayan pobremente y no regrese Recuerda las cosas buenas que he hecho hecho en mí. ..... I started out in search of ordinary things How much of a tree bends in the wind I started telling the story without knowing ...

Otoño

Si puedo dejarte ir como los árboles dejan ir sus hojas, tan naturalmente, una por una; Si puedo llegar a saber lo que ellos saben, que la caída es alivio, es consumación, Entonces el miedo al tiempo y a la fruta incierta no perturbaría los grandes cielos lúcidos, este otoño extrañísimo, dulce y severo. Si puedo soportar lo oscuro con los ojos abiertos Y llamarlo estacional, no áspero o extraño (porque también el amor necesita un tiempo de descanso), y como un árbol estarme quieta ante los cambios, Perder lo que se pierda para guardar lo que se pueda, la extraña raíz todavía viva bajo la nieve, el amor resistirá ­si puedo dejarte ir. 🍂 May Sarton (Bélgica, 1912-1996) Traducción de Diana Bellessi

un espacio

Lluvia en la autopista del Oeste, luz roja en Riverside: cuanto más vivo, más pienso que dos personas juntas son un milagro. Contás la historia de tu vida y, por una vez, un temblor rompe la superficie de tus palabras. La historia de nuestra vida se vuelve nuestra vida. Ahora estás en fuga, cruzando lo que algún poeta victoriano, estoy segura, llamó el mar salado que se aleja . Estas son las palabras que me vienen a la mente. Siento el alejamiento, sí. Como sentí el amanecer empujar hacia el día. Algo: ¿una grieta de luz-? Entre la pena y la angustia se abre un espacio donde soy Adrienne sola. Y enfriándome. Adrienne Rich

una imagen, un olor

PAROUSIA* Amor de mi vida, estás perdido y yo soy joven otra vez. Pasaron unos años. El aire se llena de una música de chicas; en el patio de enfrente el manzano está salpicado de azahares. Trato de recuperarte, ese es el propósito de la escritura. Pero te fuiste para siempre, como en las novelas rusas, diciendo unas pocas palabras que no me acuerdo. Qué frondoso es el mundo, qué lleno está de cosas que no me pertenecen– Miro los azahares que se hacen añicos, ya no rosados sino viejos, viejos, de un blanco amarillento– los pétalos parecen flotar sobre el pasto radiante, aleteando apenas. Qué nada fuiste, para mutar así tan pronto en una imagen, un olor— Estás en todas partes, fuente de sabiduría y de tormento. LOUISE ELISABETH GLÜCK (EE.UU., 1943), del blog El placard, versión de Sandra Toro. *Parousia: En los evangelios la palabra παρουσια o parousía se utiliza para anunciar el segundo advenimiento del Señor o segunda venida de Cristo.

¿qué hacer frente al jamás?

Pensando en eso esta noche, con el corazón y el estómago hechos papilla, me digo que a fin de cuentas quizás sea eso la vida: mucha desesperación pero también algunos momentos de belleza donde el tiempo ya no es igual. Es como si las notas musicales hicieran una suerte de paréntesis en el tiempo, una suspensión, otro lugar aquí mismo, un siempre en el jamás. Sí, eso es, un siempre en el jamás. (...) Pues, por usted, a partir de ahora buscaré los siempres en los jamases. La belleza de este Mundo. Muriel Barbery, La elegancia del erizo.