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nunca terminará

Es infinita esta riqueza abandonada Es infinita esta riqueza abandonada esta mano no es la mano ni la piel de tu alegría al fondo de las calles encuentras siempre otro cielo tras el cielo hay siempre otra hierba playas distintas nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada nunca supongas que la espuma del alba se ha extinguido después del rostro hay otro rostro tras la marcha de tu amante hay otra marcha tras el canto un nuevo goce se prolonga y las madrugadas esconden abecedarios inauditos islas remotas siempre será así algunas veces tu sueño cree haberlo dicho todo pero otro sueño se levanta y no es el mismo entonces tú vuelves a las manos al corazón de todos de cualquiera no eres el mismo no son los mismos otros saben la palabra tú la ignoras otros saben olvidar los hechos innecesarios y levantan su pulgar han olvidado tú has de volver no importa tu fracaso nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada y cada gesto cada forma de amor o de reproche ...

Fin y principio

Fin y principio (1993) Después de cada guerra alguien tiene que limpiar. No se van a ordenar solas las cosas, digo yo. Alguien debe echar los escombros a la cuneta para que puedan pasar los carros llenos de cadáveres.       Alguien debe meterse entre el barro, las cenizas, los muelles de los sofás, las astillas de cristal y los trapos sangrientos.       Alguien tiene que arrastrar una viga para apuntalar un muro, alguien poner un vidrio en la ventana y la puerta en sus goznes.       Eso de fotogénico tiene poco y requiere años. Todas las cámaras se han ido ya a otra guerra.       A reconstruir puentes y estaciones de nuevo. Las mangas quedarán hechas jirones de tanto arremangarse.       Alguien con la escoba en las manos recordará todavía cómo fue. Alguien escuchará asintiendo con la cabeza en su sitio. Pero a su alrededor empezará a haber algunos a quienes les aburra. ...

un camino nuevo

De todo quedaron tres cosas: la certeza de que estaba siempre comenzando, la certeza de que había que seguir y la certeza de que sería interrumpido antes de terminar. Hacer de la interrupción un camino nuevo, hacer de la caída, un paso de danza, del miedo, una escalera, del sueño, un puente, de la búsqueda... un encuentro. Fernando Pessoa

poderes

Imagen
"No puedo encender el fuego, no conozco la plegaria, ya no sé cómo encontrar el sitio en el bosque, ya ni siquiera sé contar la historia. Y eso debería ser suficiente. Deberá ser suficiente." Jean-François Lyotard

cada uno ha muerto una vez

Adonis I Cada uno, como tú ha muerto una vez, cada uno, como tú ha pisado una pila de hojas del bosque que la escarcha de invierno agrietó, torció, torturó y enderezó y luego quemó hasta que fueran puntas de oro encendidas nuevamente ámbar crujiente, escalas de hoja dorada, oro girado y vuelto a soldar por el calor del sol; cada uno, como tú ha muerto una vez, cada uno ha cruzado un viejo camino del bosque y encontrado las hojas de invierno tan doradas por el fuego del sol que incluso las flores vivas del bosque parecían oscuras. II Ni el oro del frente del templo donde estás es tan dorado como esto, ni el oro que abrocha tu sandalia, ni el oro que saquearon, visto a través de tus cerrojos cincelados, es tan dorado como esta última hoja del año, ni todo el oro que martillaron y forjaron y golpearon en el rostro de tu amante, en su frente y pecho desnudo, son tan dorados como esto: cada uno, como tú ha muerto una vez, cada uno, como tú se par...

¿qué pasará?

El disfraz Para atravesar el invierno harás tu propio disfraz. Tendrás que elegir los paños, los hilos, el color. En otra época árboles y caballos alegraban el camino. ¿Ahora que todos están viajando hacia sus propios miedos qué pasará? ¿Te alcanzarán los preparativos? ¿O necesitarás: una fracción de queso, un vaso de agua helada, un cuaderno de notas, una música del barroco para tranquilizar tus nervios, y la mano que una vez te ayudó a reconocer los escollos en el viejo mapa? No podemos saberlo. No te lo diremos. Anahí Lazzaroni

vidas nuevas

Denise Levertov LIBACIÓN Levantando los vasos, con una sonrisa nos deseamos no suerte sino felicidad. Después de media vida con y sin suerte sabemos que es necesario más que eso. No importa si tomamos jugo de tomate en vez de vino o whisky-- Sabemos lo que queremos decir, y el jugo rojo de esos frutos virtuosos es algo que apreciamos los dos. Te recuerdo maravillado, como ante un milagro, al verlos en las enredaderas robustas del invernadero de mis tíos ¡listos para arrancar y comer con el desayuno! Teníamos veintitrés años y un hambre insaciable... Entonces coincidimos en los tomates- ¿y en la felicidad? Sí, en eso también: queremos decir, crecer, ramificarse; dar hojas, capullos, frutos; y el olor punzante de los sueños. Queremos decir, conocer a alguien tanto no, más, de lo que nos conocimos nosotros. Y que nos conozcan. Nos deseamos la suerte de no necesitar suerte. Echo entonces, un poco de sal y de pimienta en mi jugo, con el gesto antiguo; ¿Y qué hab...